Niños de 6 a 12 años

Con nuestro programa proporcionamos a los niños las herramientas de conocimiento académico y practico que se necesitan para la vida. Pero en el fondo, trabajamos en la conexión con su ser interno, el desarrollo del sentir, del escuchar, de unirse a una consciencia más grande. Semillas para crear un nuevo mundo, en el cual nos liberamos de las falsas creencias sociales y logramos autonomía, seguridad y madurez que nos lleva a actuar con una nueva consciencia.

Subimos la frecuencia del grupo con la participación activa de los niños. Y con base en esta experiencia, hemos observado:

La frecuencia alta ayuda a los niños y jóvenes a observarse, conocerse y descubrir qué aspectos de ellos mismos no están sincronizados con sus objetivos y por automotivación eligen modificar viejas creencias y comportamientos.

La sensibilización hacia la convivencia aumenta
Aprenden a expresarse libremente sobre lo que les gusta y lo que no. Lo que los lleva a un proceso de autodefinición, autoestima y seguridad.

La frecuencia alta genera una ola de confianza que permite a todos sentirse parte, hace que todos se sientan tan acogidos que pueden experimentar quienes son, sin el miedo a ser juzgados o limitados.

La posibilidad de experimentar lo que piensan, lo que creen y vivir la consecuencia de sus acciones, les deja dar pasos de madurez y responsabilidad por sí mismos.

Los niños se sienten valorados por sus dones y no juzgados por sus dificultades, generando a nivel del grupo una gran tolerancia y compasión.

La alta frecuencia lleva a los niños y jóvenes a encontrar curiosidades que les abren la visión, rompen limitaciones, siembran metas y objetivos nuevos.

Creado en este frecuencia de auto descubrimiento, los niños se dan cuenta que literalmente son los creadores de sus vidas.