Testimonios

Mi nombre es Eva. Tengo un hijo de 10 años y una hija de 3. Siento profundo agradecimiento a este Centro de Aprendizaje Independiente por brindarnos la posibilidad de asistir a un nuevo modo de comprender el crecimiento de los seres humanos en consonancia con el camino del alma y el despertar a una nueva realidad. Observo lo felices y centrados que se muestran todos lon ninos en este lugar, la armonia que se respira y la alegria que emana de los corazones de los pequeños y los grandes. Agradezco a todos los adultos que participan en el deseabrimiento de un nuevo sistema sin temer juicios y criticas destructivas, manteniendose en la brecha con valentia y decision, sembrando semillas invisibles a muchos ojos, semillas que brotan en el mismo momento y otras que apreciamos con el paso del tiempo. Gracias, Eva

Mi nombre es Eva. Tengo un hijo de 10 años y una hija de 3. Siento profundo agradecimiento a este Centro de Aprendizaje Independiente por brindarnos la posibilidad de asistir a un nuevo modo de comprender el crecimiento de los seres humanos en consonancia con el camino del alma y el despertar a una nueva realidad. Observo lo felices y centrados que se muestran todos lon ninos en este lugar, la armonia que se respira y la alegria que emana de los corazones de los pequeños y los grandes. Agradezco a todos los adultos que participan en el deseabrimiento de un nuevo sistema sin temer juicios y criticas destructivas, manteniendose en la brecha con valentia y decision, sembrando semillas invisibles a muchos ojos, semillas que brotan en el mismo momento y otras que apreciamos con el paso del tiempo. Gracias, Eva

Caribe Azul nos ha atraído a vivir aquí.  Hemos dejado Israel hace tres años para encontrar nuestro sitio en el mundo, un sitio seguro y sano para elevar a los niños con mucha paz y amor. El centro Caribe Azul representa para nosotros un sitio donde podemos sentir compañerismo en el proceso de criar a nuestros niños con intención de unión, conexión  y escucha al corazón, el espíritu y la tierra.  Sentimos mucha gratitud de encontrar a Caribe Azul, es un parte importante en nuestra vida de familia y de comunidad.  En este tiempo estamos construyendo nuestra casa cerca de la escuela para disfrutar de este compañerismo y que los niños puedan ir paseando y participar en todas las actividades. La Escuela es un centro que emana paz y dirige a una nueva vida de libertad con consciencia y elección responsable.  Que todos logramos crear paz en la tierra.

Caribe Azul nos ha atraído a vivir aquí. Hemos dejado Israel hace tres años para encontrar nuestro sitio en el mundo, un sitio seguro y sano para elevar a los niños con mucha paz y amor. El centro Caribe Azul representa para nosotros un sitio donde podemos sentir compañerismo en el proceso de criar a nuestros niños con intención de unión, conexión y escucha al corazón, el espíritu y la tierra. Sentimos mucha gratitud de encontrar a Caribe Azul, es un parte importante en nuestra vida de familia y de comunidad. En este tiempo estamos construyendo nuestra casa cerca de la escuela para disfrutar de este compañerismo y que los niños puedan ir paseando y participar en todas las actividades. La Escuela es un centro que emana paz y dirige a una nueva vida de libertad con consciencia y elección responsable. Que todos logramos crear paz en la tierra.